sábado, 11 de octubre de 2014
Capitulo 39♥ - Un Caos En Familia♥
A pesar de que Pedro mantenía el teléfono móvil apartado de su oído, las voces de Nan casi lo dejaron sordo. Estaba claro que Blakely no había tardado ni veinticuatro horas en difundir lo ocurrido. Le habría gustado ver a Nan o Blakely desempeñando su papel de niñero.
—Había alguien más en el despacho de Cheltham. No me pareció conveniente organizar una fiesta.
—De acuerdo, Alfonso, tienes mi atención. ¿Qué ha pasado?
—La hermana y la abuela de Del Cheltham vinieron ayer por la tarde y se quedaron a pasar la noche. La hermana entró en el despacho de Cheltham después de medianoche. Ahora han decidido quedarse toda una semana —¿estaría Paula implicada en aquello? ¿Acaso trataba de desbaratar deliberadamente su plan?
Nan gruñó al otro lado de la línea.
—No puede decirse que hayan sido muy oportunas.
—No. Además, el despacho de Cheltham tiene un código de entrada secreto y dos pesadas puertas que se cierran automáticamente unos segundos después de abrirlas —Pedro se acercó a la ventana y apartó la cortina. Había un pequeño coche deportivo aparcado en el sendero de entrada. Era sorprendente que la señorita Chaves hubiera elegido un coche así. Dada su personalidad, habría sido más lógico que eligiera un Sedán. Pero sospechaba que Pau no era como aparentaba. Parecía fría, tranquila y serena, pero no era así como besaba.
—¿Y qué hacía dentro la cuñada de Cheltham?
Una furgoneta aparcó en ese momento tras el deportivo. En un lateral se leía Taller Mecánico Eddie. Paula salió de la casa para recibir al mecánico. El hipnótico balanceo de sus caderas rompió la concentración de Pedro.
—¿Qué has dicho?
—No estarás incubando alguna enfermedad, ¿no? —preguntó su jefe, preocupado—. Te necesitamos en plena forma para esta misión.
Tal vez sí estaba incubando algo. Eso explicaría muchas cosas. Pedro dejó caer la cortina y se apartó de la ventana.
—Siempre estoy en plena forma.
—Me alegra oírlo, porque tanto tú como yo nos estamos jugando el pescuezo con esta misión. Y ahora, ¿qué hacía la cuñada de Cheltham en el despacho?
—No lo sé —¿por qué no había arrancado su coche esa mañana? ¿Por qué se había detenido ante la puerta del despacho sabiendo que esta se cerraba automáticamente? Pedro tampoco tenía respuesta para aquellas preguntas.
—¿Qué quieres decir con que no lo sabes? ¿Por qué no lo has averiguado?
—Soy el niñero, Nan. Ella ya sospecha algo. Si le hago demasiadas preguntas podría fastidiar mi tapadera.
—¿Crees que puede estar implicada? ¿Trata de proteger a su hermana?
Pedro ya se había hecho aquellas preguntas. La presencia de Paula Chaves en la casa resultaba bastante sospechosa. Había ido de visita y había decidido quedarse. Luego se había dado aquel golpe en el despacho de Cheltham. ¿Y el modo en que había interrogado a Tiffany Burns?
¿Estaría implicada? Debería darle lo mismo pero, su instinto le decía que no. Lógicamente, su profesionalidad exigía que lo averiguara.
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