sábado, 26 de abril de 2014

Capitulo 42♥ - Demasiado Amor♥



Y, por mucho que le costara reconocerlo, lo cierto era que así había sido... Paula Chaves llevaba siendo su amiga desde hacía años, pero había empezado a despertar otros sentimientos más peligrosos, relacionados con el hecho de que ella era una mujer y él, un hombre.

Pau lo miró con lascivia y, animado por el brillo que había destellado en sus ojos, Pedro la besó con fuerza e introdujo la lengua para saborearla, como llevaba de Pedro toda la tarde. Se retiró un segundo y, al ver que ella no se apartaba, volvió a buscar su boca con pasión y ternura al mismo tiempo.

Sus labios se unieron con facilidad y cuando Pau gimió de placer, Pedro terminó de perder el control, liberó sus labios y bajó hacia la barbilla, hacia el cuello...

La miró de nuevo y advirtió en los ojos de ella el reflejo de su propia necesidad. De hecho, fue Pau la que, en esa ocasión, volvió a apretar los labios contra los de Pedro. Éste, por su parte, no comprendía cómo no era capaz de detenerse, para que todo quedara en un simple beso. Tenía treinta y dos años y hacía tiempo que había dejado de ser un adolescente impulsivo, pero sus manos no paraban de acariciarle la cintura, las caderas, los pechos...

Oyó un ruido. A pesar de la confusión, notó que algo iba mal y, un segundo después, una de las patas del sofá crujió y ambos terminaron en el suelo.

— ¿Estás bien? —le preguntó Pedro, el cual se había hecho sangre al morderse un labio en la caída.

—Sí, no... —vaciló Pau, tratando de tomar aire—. Sabía que debería haber usado un pegamento más fuerte para arreglar esa pata —añadió.

—Yo te la arreglaré.

—No te preocupes —repuso ella, de pronto asustada como un conejillo ante un zorro—. ¿Tú estás bien? —agregó al tiempo que se ponía de pie.

—Sí —Pedro se incorporó y frunció el ceño—. ¿Qué pasa, Pau? —le preguntó, tomándole las manos.

—Yo... tú... tú sabes que esto es una locura, ¿verdad? Ninguno de los dos queremos que un poco de química estropee nuestra relación y, bueno, sí, yo lo que creo es que debemos olvidar lo que ha pasado, aunque no ha pasado nada, porque no ha pasado nada, ¿verdad? ¡Dios!, ¿ya son las doce? —dijo Pau, nerviosa, a todo correr.

—Sí, pero...

—Y mañana tenemos que madrugar —lo interrumpió ella—. Será mejor que nos acostemos ya... Quiero decir que durmamos... que cada uno se vaya a su cama... sin el otro —añadió balbuceante.

—Pau, cielo...

—Gracias por todo, Pepe. Eres el mejor amigo que una chica puede tener —lo cortó ella.


Y, antes de que pudiera contestar, le plantó un beso fugaz en los labios y lo echó de casa.


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Continuara..

Holaaa..volvii! Capitulos dedicados para celes @pedropaulaoli4 te los devia! Se me habia roto la net asiq n podia subirr.. bueno qisas subas maas seguidoo .. Comenten aca o en mi tw @meli_pauliters ..Besitos♥
Buenas noches...♥

Capitulo 41♥ - Demasiado Amor♥



Se acurrucó en el pecho de Pedro, el cual no pudo evitar que el deseo volviese a azotarlo. Con todo, siguió haciéndole caricias con dulzura y dándole besitos en el pelo.

—Tranquila, cariño —trató de consolarla cuando ella empezó a agitar los hombros.

Pero Pau continuó emitiendo sonidos sollozantes. Incapaz de soportar su sufrimiento, Pedro la apretó con más fuerza, le dio otro beso en el pelo, y luego otro en la oreja, en la mejilla...

— ¿Estás mejor? —le preguntó entonces—. Bien. Si no le he roto la mandíbula a ese beep, se la romperé más adelante por haberte hecho tanto daño —añadió después de que Pau asintiera.

—Pedro...

— ¿Sí?

—Eric no me ha roto el corazón.

—Tranquila, cielo. A mí no me tienes que mentir —repuso él, sin dejar de abrazarla—. Y tampoco tienes que ocultar tus lágrimas delante de mí.

—No te miento —aseguró Pau tras echarse un poco hacía detrás, para poder mirarlo bien a la cara—. Y no estaba llorando. Me estaba riendo.

— ¿Riendo?

—Sí. Aunque pensaba que Eric era un hombre agradable, era más aburrido que un funeral. Ya no sabía cómo animarme para acostarme con él y quedarme embarazada.

—Creía que estabas enamorada de él —confesó Pedro.

— ¿Enamorada?, ¿de dónde te sacas esa idea?

— ¿De dónde crees? De ti —repuso él—. No has tenido un segundo libre para mí en la última semana, y cada vez que conseguía verte un momentito, no hacías otra cosa que hablarme de Hartmann.

—No me había dado cuenta de que me estabas echando de menos —dijo Pau, sonriente.

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Siguee..

jueves, 3 de abril de 2014

Capitulo 40♥ - Demasiado Amor♥



—No lo he descubierto hasta esta tarde, y tú ya te habías ido con tu Romeo —contestó Pedro—. Mira, no sirve de nada que discutamos ahora si debería o no haberme enfrentado a Hartmann. Lo cierto es que lo he hecho y volvería a hacerlo si con ello te ahorrara hacer algo de lo que más tarde te arrepentirías.

—Quizá no me habría arrepentido.

— ¡Por Dios, Pau!, ¡está casado!

— ¿Casado? —repitió ella, súbitamente pálida.

—Sí —Pedro se acercó a Pau, se arrodilló a su lado y le agarró las manos con cariño—. Tiene mujer y dos hijos en Houston.

— ¡Dios! —exclamó ella—. ¿Cómo he podido ser tan tonta? —añadió cubriéndose la cara con las manos.

—No has sido tonta —Pedro le levantó la barbilla y la miró a los ojos—. Es Hartmann el que ha sido muy listo.

—No, debería haberme dado cuenta. Era evidente: todos esos viajes de negocios los fines de semana o los días de vacaciones. Siempre hemos quedado entre semana... Sólo una beep no sabe sumar dos más dos. Tenía que haber intuido que había gato encerrado.

—Bueno, los gatos saben esconder sus uñas...

—Gracias —repuso Pau, esbozando una débil sonrisa—. Pero he sido demasiado ingenua.

—No seas tan dura contigo, Chaves. Piensa que podría haber sido peor. Imagínate que te acuestas con ese cerdo y luego te enteras de que tiene familia.

—Es verdad —Pau se estremeció—. Pobre esposa. Cuando pienso lo cerca que he estado de...

—Pero no lo has hecho —Pedro, conmovido por el dolor de Pau, la estrechó entre sus brazos—. Lo importante es que no has hecho nada de lo que tengas que avergonzarte —añadió mientras le acariciaba la espalda y le daba un beso en el pelo para consolarla.

—Gracias a ti —susurró ella.

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Continuara..

Hooolus..perdoooon x mi ausensiiaa uups ..esq bueno..el cole me tiene a mil, voi a tratar de subir seguido pff.. comenten aca o en mi tw @meli_pauliters se los agradeceria muchoo♥

Buenas noches♥

Capitulo 39♥ - Demasiado Amor♥



Cinco minutos después, recuperada cierta serenidad, miró por la ventana hacia las nubes que cubrían el horizonte. Nubes que poblaban también su cabeza y que le impedían comprender la química que se desataba cada vez que Paula y él estaban cerca.

—Bueno, ¿qué es eso tan importante que tienes que decirme? — preguntó ésta de pronto.

—Yo... ¿te importa sentarte, por favor? Pau tomó asiento en un sofá y miró a Pedro con reservas.

—Ya estoy sentada.

Pedro se sentó en un silla frente a ella y le mantuvo la mirada.

—Antes que nada, te pido disculpas por mi comportamiento de esta noche —arrancó él, sin obtener respuesta alguna por parte de Pau—. Parece que últimamente no hago otra cosa que pedirte perdón por una cosa o por otra. Supongo que estarás cansándote de oírme decirte que lo siento, ¿no?

—Sí, me estoy cansando. ¿De verdad crees que con eso compensas la vergüenza que me has hecho pasar? Me has humillado en medio de una cafetería llena de gente, delante de un hombre que me interesa.

—Nunca fue mi intención incomodarte —repuso Pedro, apesadumbrado.

—Pero eso no cambia las cosas. ¿Por qué elegiste la cafetería para contarme lo de la vasectomía de Eric?

—Porque no tenía otra opción —repuso Pedro—. No estaba seguro de lo serio que ibas con Hartmann. Llevabas saliendo tres noches seguidas con él y decías que le ibas a pedir que te dejara embarazada... a pesar de que te había dicho que esperaras a que terminase de investigarlo.

—No quería esperar —Pau se encogió de hombros—. Además, ibas muy despacio.

—No quería precipitarme.

—Y no tenías ninguna prueba contra Eric: ni multas de tráfico ni detenciones policiales, deudas... —replicó Pau—. Reconozco que no sabía lo de la vasectomía, pero deberías habérmelo dicho en privado.
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Sigue..

Capitulo 38♥ - Demasiado Amor♥



Pedro se quedó sin respiración al ver a Paula sin más ropa que unas medias negras y unas braguitas a juego. La luz de la luna la iluminaba y parecía haberla paralizado. Sólo sus ojos se movían encendidos, con la misma pasión que había consumido a Pedro desde que la había encontrado esa noche en la cafetería, con aquel vestido tan sugerente.

El deseo lo golpeó a la velocidad del sonido y desbocó el ritmo de sus latidos. Quería tocarla, memorizar su cuerpo con las manos, con la boca, igual que la estaba recorriendo con los ojos.

— ¡Pedro! —gritó Pau al ver que éste daba un paso al frente—. ¿Qué... qué haces aquí?, ¿cómo has entrado? —le preguntó mientras se agachaba para recoger el vestido y cubrirse con él, a modo de escudo.

Pedro se obligó a mirar hacia una maceta que había detrás de Paula, a fin de no avivar el fervor insano que a punto había estado de llevarle a cometer una locura.

—He entrado con la llave que me diste —repuso cuando por fin logró hablar—. ¿Recuerdas que nos intercambiamos una copia de las llaves hace mucho? —añadió. Pero, mientras que Pau había usado la suya con frecuencia para regar las plantas de Pedro en su ausencia, éste nunca había tenido ocasión de emplearla... hasta esa noche.

—No deberías haber venido. ¿No te parece que ya has hecho suficiente?

Era verdad, reconoció él, apesadumbrado. Había manejado muy mal la situación.

—Yo... tenemos que hablar.

—Ya te he dicho que no quiero hablar más esta noche. Quiero que te vayas. Ya... ya hablaremos más adelante.

—No es posible. Tenemos que hablar ahora —insistió él. De nuevo la miró al cuerpo y sintió las garras de la lascivia al verla casi desnuda y ruborizada—. No puedo esperar.

—Está bien —accedió Paula con voz trémula—. Pero haz el favor de esperarme en la otra habitación mientras me visto.

—Vale, te espero fuera —contestó Pedro. Y quizá, mientras tanto, conseguiría controlar sus hormonas y descubrir qué demonios le ocurría para radiografiar a Pau de ese modo tan lujurioso.

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Sigue..