jueves, 25 de septiembre de 2014

Capitulo 34♥ - Un Caos En Familia♥



—¿Qué razones?

—Para empezar, Pedro es el niñero.

—No sabía que fueras tan clasista, Paula.

Pau poseía una habilidad excelente para comunicarse. Rara vez tenía problemas comunicándose con sus empleados o sus clientes. Sin embargo, Gladys tenía un don especial para retorcer sus palabras.

—No soy clasista, y lo sabes muy bien. ¿Qué te parece el término «acoso sexual»?

—Pedro no trabaja para ti, luego no estarías aprovechándote de tu posición.

—Pero después todo resultaría muy incómodo.

Gladys sacó del neceser que tenía en la mesilla de noche un frasquito de esmalte de uñas.

—Annabelle Tinsley está saliendo con Nathan Biedelmyer —abrió el frasco y empezó a pintarse las uñas como si sus palabras lo hubieran dejado todo aclarado.

—Me alegro, ¿pero qué tiene que ver eso conmigo?

—Pertenecemos al mismo club de bingo. Si las cosas no salen bien entre Nathan y Annabelle, seguiremos perteneciendo al mismo club. Todos nos enfrentaremos a la situación. Entretanto, Annabelle dice que Nathan es una auténtica máquina.

—¿Una máquina? ¿Se puede saber de dónde sacas esos términos?

—Leo mucho —miró la revista que había en la mesilla de noche—. Y no precisamente El Empresario del Software. Hazme caso; Pedro es una máquina. Me pregunto si tendrá un padre o un abuelo disponible. Tal vez podríamos salir juntos.

Pau preferiría subir a un puente y tirarse.

—Déjalo, abuela.

Gladys simuló hacer un puchero.

—Aguafiestas. Y ahora, volvamos a Pedro. Los niños no tardarán mucho en conseguir que se vaya, así que será mejor que te espabiles mientras aún sigue aquí.

—Hay algo en él que no encaja —esa mañana, en el coche, había averiguado con cierto alivio que Pedro se había quedado dormido la noche anterior en la mecedora con Cami en brazos. Hasta ese momento se había preguntado si habría entrado en el despacho de Gonzalo. Sin darse cuenta, Cami le había ofrecido una coartada.

Gladys se encogió de hombros.

—Ayer llamaste a la agencia que lo ha enviado y te aseguraron que es un niñero magnífico. ¿Qué más quieres? Ese es parte de tu problema.

Aquello era nuevo para Pau. No sabía que tuviera un problema.

—Cuando llegas a una conclusión ya no hay manera de hacerte cambiar de idea —continuó su abuela—. El pobre Pedro no tiene el aspecto qué cabría esperar en un niñero ni se comporta como tal. Por tanto, no puede serlo. Tienes que hacer algo para dejar de ser tan rutinaria y tan cuadriculada, o acabarás por anquilosarte.

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Sigue 2/3 ----->

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