domingo, 29 de diciembre de 2013

Capitulo 21 ♥ - Dulce Reencuentro♥



Entonces se interrumpió y sonrió ampliamente antes de añadir:

-Que tienes razón.

Un momento más tarde, sacó las fotos y se pusieron a verlas.

Seguían haciéndolo cuando empezaron a entrar los niños y Pau estaba tan ensimismada en ellas que no vio a Pedro cuando fue a llevar a Alma. Últimamente él se había dedicado a llamar su atención cuando entraba en donde ella estuviera.

Incluso los niños se daban cuenta de ello. Pero esa mañana fue Alma la que llamó su atención.

-¡Pau!¡Pau!

La pequeña corrió hacia ella para abrazarla.

-¡Pau, ven a verme al gimnasio!

Alma se quedó mirándola muy seria mientras ella se lo pensaba. Al final, no pudiendo resistirse a la mirada de la niña, le dijo:

-De acuerdo, iré.

-¿Lo prometes?

-Te lo prometo.

Y así fue como esa misma tarde se vio entrando en el centro deportivo y se sentó con los padres de los demás niños en una esquina del gimnasio. No le había dicho a Pedro que iba a ir y no sabía si lo había hecho Alma. Cuando Alma la vio, le saludó con la mano.

-Su pequeña es adorable -le dijo la mujer que estaba sentada a su lado-. Yo tengo cinco hijos y aún quisiera tener una niña.

Esas palabras le cayeron encima a Pau como una tonelada de ladrillos.

-No es mía -respondió secamente.

-Oh, lo siento. Solo pensaba…

-Está bien -dijo ella.

Pero no lo estaba. ¿Cómo podía estarlo? Cuando deseaba de todo corazón que Alma fuera suya. Se habría levantado y marchado de allí en ese momento, pero Alma agitó la mano para llamar su atención gritando:

-¡Mírame! ¡Mírame!

Mientras tanto Pedro, con un cuaderno en la mano, estaba observando a su hija tan críticamente como un juez de gimnasia en las olimpiadas. ¿Cuándo aprendería?

Pedro pudo sentir la desaprobación de Pau incluso desde el otro lado del gimnasio y se preguntó qué podía haber hecho mal esta vez. No había usado las palabras ganadores o perdedores en todo el día. En vez de eso, le estaba enseñando a su hija a mejorar sus volteretas. ¿Qué podía haber de malo en eso?

-Muy bien -le dijo a la niña-. Ahora céntrate, Alma. ¿Tú eres…?

-Una niña marine -respondió ella como le había enseñado.

-¿Quién?

-Nunca me rindo. Y son tres. Lo puedo hacer yo sola.

La niña lo volvió a intentar vacilante. Pedro se acercó a ella y la miró a los ojos.

-Has de tener un plan. ¿Recuerdas la regla de las seis pes?

-Yo no tengo ganas de hacer pis.

Pedro se negó a ruborizarse. Un marine no se ruboriza.

-Estoy hablando de la letra p. Una Prevención Propia y Prioritaria Previene un Perfeccionamiento Pobre.

Eso era algo que él había aprendido en los cursos de supervivencia y no veía ninguna razón por la que no pudiera funcionar también en esa situación.

-¿Ves como ese niño de allí se balancea tan bien? Eso es lo que tienes que lograr tú también, pequeña. ¿Me entiendes?

En vez de saludar militarmente, la niña le sonrió y le dio una palmada en la mejilla antes de alejarse de nuevo.

-Muy bien, mamás y papás -dijo el monitor-. Ya es hora de cambiar de aparatos.
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Holaaaa acaa..5 caps! Maratoon! :D jajajjajaa buenoo..mañana dudoo q pueda subiir! :/ pero buee..asiq COMENTEN PLIISSS! Aca o en mi tw @meli_pauliters, besoos!

2 comentarios:

  1. muy buenos los capítulos,seguí subiendo!!!

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  2. Buenísima la maratón!!!!!!!!!!!! Pero ya quiero un poco de acercamiento entre Pau y Pedro please

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