Pedro hizo una mueca y se frotó la parte trasera del cuello.
—Uno o dos objetos de arte precolombino no estarían mal, pero Gonzalo... —Pau le dio un codazo—. De acuerdo, de acuerdo. Sea quien sea el culpable, no haría algo tan tonto. Ya que estás convencida de que alguien trata de jugársela a tu cuñado, ¿de quién crees que se trata?
Pau se apoyó contra el escritorio.
—Los movimientos de dinero en el libro de contabilidad siempre suceden cuando Gonzalo está fuera de la ciudad, ¿no? No hay indicios de que la entrada a su despacho haya sido forzada. Los archivos manipulados necesitan una contraseña para poder ser abiertos. Yo diría que todo apunta hacia la señorita Burns.
—Eso está muy bien, pero en tu razonamiento falta algo.
Pau no quería sacar a relucir el as que se guardaba en la manga: la cita de Delfina en el despacho esa medianoche.
—¿Qué falta?
—El móvil. ¿Por qué iba a querer jugársela a su jefe? Si Gonzalo va a la cárcel, ella se queda sin trabajo.
—¿Y cuál es el móvil de Gonzalo?
—El dinero. Es uno de los móviles principales de muchos criminales.
Pau no creía que eso fuera cierto en el caso de su cuñado. No había duda de que el dinero motivaba a Gonzalo, pero parecía más atraído por el aroma del éxito.
—Has dicho «uno de los móviles». ¿Cuáles son los otros?
—La venganza suele ser otro de ellos. Los hombres en la posición de Cheltham pisan a muchos en su camino a la cima. ¿Se te ocurre alguien?
Pau trató de acordarse de algún empleado insatisfecho, o de algún proveedor irritado, pero no logró pensar en nadie.
—Falta una pieza del rompecabezas —Pedro miró a su alrededor con gesto frustrado—. Desafortunadamente, temo que no vamos a encontrarla aquí.
Pau sospechaba que tenía razón. Pero, con un poco de suerte, ella encontraría esa pieza cuando Delfina se presentara allí a media noche.
Pau vaciló hasta el punto de enfadarse consigo misma.
Quería ver el partido, pero no quería ver a Pedro.
Aquel hombre desbarataba por completo su autocontrol.
Quería ver el partido y quería ver a Pedro. El autocontrol estaba demasiado sobre valorado. Se cubrió la cabeza con la almohada. Un poco de falta de oxígeno no podía empeorar aún más las cosas.
¿Dónde estaba la lúcida mujer de negocios que dirigía su propia empresa? Necesitaba recuperarla.
Apartó la almohada y se levantó. Bajaría a ver el partido. Proyectaría una imagen fría, cordial, controlada. Sería ella misma. Deslizó las manos por su vestido de tirantes y decidió no cepillarse el pelo para no dar la impresión de que se había acicalado para ver el partido.
Resuelta, bajó las escaleras y entró en el cuarto de estar. Pedro le dedicó una sonrisa de bienvenida.
Ella reprimió el impulso de devolvérsela. Era una suerte que estuviera al tanto de la situación real; de lo contrario, podría haber creído que la sonrisa de Pedro había sido genuina. Se sentó en el extremo del sofá.
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2/2 Espero que les gusten los caps! Comenten aca o en mi tw @Meli_pauliters, Gracias x el aguante♥
Se acerca el finaal! :)
espero el siguiente saludos
ResponderEliminarMuy buenos los 2 caps, espero ansiosa los siguientes jaja
ResponderEliminarRe lindos los cap Meli ,... pero muy cortitos jajajajajaj quiero mas ;).
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