Gladys reunió a Delfi y a los niños en la cocina en cuanto Pau se fue.
—De acuerdo, tropa. Las situaciones desesperadas exigen medidas desesperadas. Pau ha conseguido hacer un caos total de su relación con Pedro —Gladys movió la cabeza, exasperada. A veces, su nieta podía ser realmente obtusa—. Al parecer vamos a tener que ser nosotros los que solucionemos el asunto, pues para eso está la familia. Tenemos que darles un empujoncito para que comprendan que han nacido el uno para el otro.
—¿Pedro va a ser nuestro tío? —preguntó Thiago .
—Vamos a intentar por todos los medios que lo sea —contestó Gladys.
—¡Yujuuu!
—¿Van a casarse y a tener bebés? —preguntó Mili a su madre.
—Eso espero —contestó Delfi mientras contemplaba a sus retoños con auténtica adoración.
Mily dejó escapar una risita.
—Entonces van a darse un beso.
—Beso, beso, beso —Cami golpeó su taza al ritmo de su canto.
—¡Puaj! —murmuró Thiago, asqueado.
—Tenemos que hacer que sus corazones despierten y se encuentren —continuó Gladys—. Están pensando demasiado y sintiendo demasiado poco. Y ahora, escuchad mi plan...
Pedro miró su reloj. Llegaba cinco minutos tarde. Habría llegado a tiempo si Blakely no le hubiera hecho detenerse para ponerle otra multa. Por supuesto, Blakely se habría partido de risa si hubiera sabido que estaba a punto de pasar el viernes por la noche haciendo de canguro para los Cheltham.
Delfi lo había llamado, frenética. A su marido y a ella les había surgido un compromiso de última hora y no había logrado localizar una canguro.
Gladys tenía un compromiso inaplazable esa noche y Pau tenía otros planes. Su estómago se contrajo al pensar en aquellos planes.
Delfi le había dicho que a los niños les encantaría verlo y le había preguntado si podía ir a cuidarlos un rato. De manera que, ¿por qué no? A fin de cuentas, estaba totalmente deprimido. Su visita a casa de Pau había sido un fracaso. Había esperado toda la semana a que lo llamara, pero no lo había hecho. Thiago, Mili y Cami eran divertidos.
Seguro que lo animarían.
Aparcó frente a la casa. Gonzalo lo saludó con la mano desde el asiento de su coche mientras Delfi bajaba corriendo las escaleras.
—Tenemos mucha prisa. Los niños están en la cocina. Muchas gracias por haber venido.
Pedro cerró la puerta de la casa y siguió las voces de los niños por el pasillo.
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Buenou aca 5/5 caps! espero que les gusten! Comenten aca o en mi tw @Meli_pauliters, 4 Caps y el epilogo quedan NADA! Llegando al final...
Buenas noches♥
buenísimo,seguí subiendo!!!
ResponderEliminarayy me muerooo,muy buenos los caps
ResponderEliminarQ cabeza dura esta paula!! Espero que pp pueda convencerla... mimiroxb
ResponderEliminarAyyyyyyyyyy, me mueroooooooo, ya quiero leer los 4 caps y el epílogo que faltan Meli!!!!!!!!
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